Cultura Chimú

Un recorrido histórico por la cultura chimú

La cultura Chimú se desplegó en el mismo territorio donde siglos antes vivió la cultura Mochica. Al igual que los mochicas, la cultura chimú fue una cultura costeña, se desarrolló en el valle de Moche (al norte de Lima), al noreste de Huarmey acabando en Trujillo central, en el departamento de La Libertad

Los chimúes se destacaron en el plano urbanístico gracias a sus formidables construcciones. Muestra de ello son edificaciones como la ciudadela de Chan Chan, la muralla chimú, la fortaleza de Paramonga, entre otras. Así también se destacaron por sus adornos y objetos fabricados, en los que utilizaron una diversidad de técnicas y metales para su elaboración.

Orígenes de la cultura chimú 

Los chimúes surgen en el año 900. Se cree que el llamado “reino del Chimor” tuvo diez gobernantes, pero sólo se conocen los nombres de cuatro: Tacaynamo, Guacricur, Naucempinco y Minchancaman.

Los gobernantes eran tratados como dioses y vivían en un distinguido palacio de Chan Chan. Se dividían en clases sociales presididas por un estado imperial que había conquistado al reino Sicán de Lambayeque.

Las leyendas de Naylamp en Sicán y Tacayanamo en chimú transmitían maravillosamente las guerras iniciales en esas tierras. El pueblo pagaba tributo a los gobernantes (en productos o en trabajo). Se afirma que hacia 1470, los chimúes fueron derrotados por los incas del Cusco. Además de trasladar al Cusco a Minchansaman, los incas trasladaron oro y plata para adornar el Templo del Sol.

Organización y sistemas de producción 

El sistema económico y social funcionaba con una red de centros urbanos- rurales que se encargaban de recibir y enviar a la capital los tributos obtenidos. El estado se gobernó en la ciudad capital Chan-Chan, desde allí se manejó, organizó y almacenó la producción, el surtido, la redistribución y el consumo de bienes y productos.

El pueblo, se dedicaba a la pesca, a la agricultura, a tareas artesanales y al comercio. Practicaban la pesca en canoas, la caza, el comercio. Los chimús se destacaron por su metalurgia (trabajos en oro y plata) y sus tejidos (de algodón, lana de llama, alpaca y vicuña).

Industria textil

En la labor inicial de la industria textil en esta cultura, se utilizaron diversos instrumentos como el huso para hacer los hilos necesarios del tejido para hacer las telas. Los chimúes confeccionaron telas, gasas, brocados, bordados, telas dobles, telas pintadas, etc.

Los chimú adornaban sus textiles con plumas y placas de oro y plata; los colorantes se obtenían de plantas, del molle y del nogal; las prendas se confeccionaban de la lana de cuatro animales; el guanaco, la llama, la alpaca, y la vicuña y de la planta de algodón nativo que crece en forma natural en siete colores.

Los atuendos de los chimúes consistieron en taparrabos, camisas sin mangas con o sin flecos, pequeños ponchos, túnicas, etc.

Industria ceramista 

Los trabajos en cerámica que manufacturaban los nativos de la cultura chimú, cumplían dos funciones. Como recipientes para uso diario o doméstico, elaborados sin mayor acabado y las cerámicas para ceremonias o para ofrendas de los sepelios, elaborados con bellos detalles y muy trabajados.

Las vasijas chimúes se elaboraban en forma de una pequeña escultura en la unión del gollete con un arco, los colores eran ordinariamente negro metálico con algunas variantes, y sacaban ese brillo característico, humeando la vasija que anticipadamente había sido pulida.

También se elaboraron cerámicos de colores claros en pequeñas cantidades. Algunas piezas de cerámica elaboradas en la cultura chimú, llevan moldeadas muchas representaciones realistas como animales, frutos y personajes y escenas místicas.

Metalurgia

Los artesanos chimúes moldeaban los metales en talleres divididos en secciones. Trabajaron el enchapado, el dorado, el estampado, el vaciado a la cera perdida, el perlado, la filigrana, el repujado sobre moldes de madera.

Con todas estas técnicas elaboraron gran cantidad de objetos como vasos, cuchillos, recipientes, figuras de animales sólidas o vacías, brazaletes, alfileres, coronas, etc. Los minerales debieron ser obtenidos de minas, los ríos y de socavones. Usados metales como el cobre, la plata, el oro y el estaño.

Agricultura

La cultura chimú dejó como herencia la técnica que los hombres usaron para la agricultura intensiva a través del trabajo hidráulico, uniendo valles formando complejos como:


Chicama-Moche: dos valles en La Libertad.

Lambayeque: unía los valles de La Leche, Lambayeque, Reque, Saña y Jequetepeque.

Fortaleza: unía los valles de Pativilca, Paramonga y Supe.

Desarrollaron excelentes técnicas agrícolas para ampliar la fortaleza de áreas cultivadas como:

Huachaques: chacras hundidas, terreno al que se le ha retirado la arena para trabajar la tierra húmeda.

Puquios: pozos grandes para extraer agua. Ejemplo: Kiriwac, Larrea, Alto y Bajo, Costa Rica.

Embalses: contención de agua de los ríos para aprovechar el líquido subterráneo.

Creencias religiosas de la cultura chimú 

El culto principal estuvo dedicado a la luna porque consideraban que era más poderosa que el sol, ya alumbraba de noche, y por su influencia sobre el crecimiento de las plantas y su utilización como marcador del tiempo.

Se le atribuía el alboroto del mar y las tempestades. Era la visitante del otro mundo y castigadora de los ladrones. Su principal templo se llamaba Si-An (Casa de la Luna) donde se realizaban ritos la primera noche de luna nueva.

Sin embargo en cada poblado además se rendía culto a otras divinidades y santuarios. Entre otras:

• Luna (Shi)

• Mar (Ni)

• Sol (Jiang)

• Tierra (Ghis)

Los Chimú decían proceder de cuatro estrellas, de las dos mayores los nobles y la gente común venia de las otras dos. Creían que el alma de los difuntos iba hasta la orilla del mar, desde donde era trasladada por los lobos marinos hacia su última morada en las islas.

También por el mar llegó a estas tierras Taykanamo, héroe fundador de la dinastía de gobernantes Chimú, cuyas momias fueron reverenciadas en grandes ceremonias. A la llegada de los españoles, en el antiguo territorio Chimú se hablaba hasta cinco lenguas, pero prevalecía la lengua “muchic”.

Muchos creen que esta cultura sacrificaba niños a sus dioses. Le ofrecían a la luna el sacrificio de niños menores de cinco años. Sus cuerpos eran envueltos en mantas de algodón de colores, los enterraban en las explanadas de los templos, acompañados con frutas y vertían chicha sobre la tierra.